SOPOR OSCURO Tercera parte.

Todos llevamos un animal dentro

Estuve en el hospital psiquiátrico unos 5 meses y salí entonces. La pierna estaba muy bien pero aún necesitaba muletas para andar y más rehabilitación. Mi marido vino a buscarme y le dí un abrazo enorme porque ya había acabado todo. Mi psiquiatra me mandó una serie de pastillas pero me dijo que no me preocupara porque pronto dejaría de tomarlas.

Estaba un poco decepcionada porque pensé que traería a mi niña pero mis padres pensaron que era mejor que estuviera unos días sola con el papá para adaptarme y él estuvo de acuerdo. Mis padres vinieron todos los días de visita sin faltar ni uno así cómo mi marido.

Llegué a casa y sentí un escalofrío que me perturbó..Era mi hogar decorado por nosotros muy poco a poco a nuestro gusto y con esfuerzo, pero me sentía inquieta.

Cenamos un poco con una copa de vino y me supo la mejor copa del mundo. Yo no podía tomar alcohol pero por una copita no iba a pasar nada.

Ya me sentía cansada y nos fuimos a la cama…Pensé mucho sobre la nueva vida que me esperaba y me sentí feliz.

A la mañana siguiente bajé a desayunar y encontré una nota en la encimera de la cocina junto a un pastelito de los que me gustaban — hasta la noche, te quiero—.

Me preparé un café y me senté a desayunar. Cogí el periódico para ver algunas noticias ¡me parecía un siglo desde la última vez que vi las novedades del mundo!

Al ver la portada me quedé helada, tan helada que se me cayó el café.

En primera página aparecía “La joven de dieciseis años que fue encontrada por su padre atada, violada y torturada en su propia casa, despues de casi 11 meses en coma acaba de fallecer” . Pero cuando vi la foto de la joven no pude reaccionar….Era la joven de aspecto oriental de esa casa. En el artículo aparecían fotos de donde fue encontrada y de diferentes puntos de la vivienda y era la misma casa en la que me desperté y la joven era la que me prestó su cuerpo en mi letargo.

Ya no podía más, tenía taquicardia, el corazón parecía que se me iba a salir del pecho, creí desmallarme pero no lo.hice ¿que estaba pasando en mi vida y porque soñé con esa chica si no la había visto en mi vida y mucho menos el aspecto de su casa?.

De pronto mi cerebro empezó a funcionar y me vinieron todas las imágenes a mi cabeza y todo empezó a aclararse por fin.

Ahora en mi casa y con mis cosas alrededor, recordaba al milímetro lo que me había pasado desde ese fatídico día que me atendió la ambulancia.

Llevaba mucho tiempo sospechando que mi marido me engañaba, porque hablaba por teléfono a escondidas y cuando lo llamaban se iba a la otra habitación diciendo —perdona cariño lo tengo que coger, es trabajo y no quiero molestarte—. Llegó un punto que ya me empezó a parecer anormal y que algo estaba pasando. Le pregunté muchas veces si se estaba viendo con alguna otra mujer y me decía que no, ¡cómo se me ocurría pensar eso, nuestra hija y yo éramos lo más importante para él.!

Mi marido era informático de una multinacional y trabajaba para la sede de nuestra ciudad. Muchas veces tenía que actualizar programas y lo hacía por la noche ó por la tarde para no entorpecer el trabajo de los empleados. No tenía un horario fijo aunque casi siempre era por la tarde ó por la noche. Después de sospechar de las llamadas ya no me creía lo de los horarios tan variados.

Un día que trabajó por la tarde yo me había planteado seguirle. Ese día estábamos tomando café y después de un rato se disponía a irse —Hasta la noche cariño, te amo— y yo le dije —está bien, hasta la noche— y se despidió con un beso cómo siempre. Ese día mi pequeña no estaba en casa porque mis padres se la habían llevado a dormir con ellos ya que al día siguiente, sábado, la iban a llevar al circo.

Aprovechando esta situación ya había pensado en seguirlo. Su trabajo estaba cerca de casa pero solía llevarse el coche porque a veces tenía que transportar algún equipo pesado. Yo pensé ir en bici porque lo que quería comprobar primero, es si iba a trabajar ó no. De esta manera cuando se despidió salí por el garaje y cogí la bici. Iría por otro camino para que no me viera y cómo él tenía una plaza de aparcamiento con su nombre justo a la entrada, aunque no lo alcanzara vería si estaba el coche ó no.

Cogí ese camino y empecé a pedalear cómo si no hubiera un mañana y de pronto veo su coche aparcado en una casa y pensé que se habían confirmado mis sospechas. En en ese momento muy enojada me dije ¡esto no se va a quedar así, eso de tratarme de loca se iba a acabar!

Aparqué la bici al costado de la casa y me disponía a llamar cuando de pronto escuché gemidos y la voz de él diciendo ––cállate, cállate la boquita porque no saldrás viva si sigues así—. De improviso ni me lo pensé llamé al 112 y dije que oía gritos en una dirección y a la vez empecé a aporrear la puerta y a gritarle que era yo y que había llamado a la policía, entonces abrió y lo que ví me impactó..

Tenía a la chica con aspecto oriental que por un breve momento había sido yo, atada, amordazada y totalmente desnuda en el suelo. Estaba llena de sangre y él con un mono blanco, guantes y gorro. No llegué a ver más porque me cogió por el pelo y me arrastró hacia el interior.

si te mueves o gritas te mato, así que procura estar calladita que he de acabar lo que he empezado y después nos iremos antes que venga la poli—. De pronto coge el martillo que tenía al lado de la chica y le da un golpe en la cabeza ..En ese momento corrí hacia la puerta y cogí la bici pero él que ya había acabado con la adolescente y me siguió con el coche,me embistió y caí. Recuerdo muy vagamente que me cogió y me tiró por un terraplén junto a la bici. Lo próximo que pude vislumbrar fue la ambulancia y todo lo vivido después.

Cómo yo no recordaba nada él estaba tranquilo. Los médicos le habían confirmado que no recordaría lo sucedido y que quizás tampoco nada de mi vida anterior aunque cuando desperté él verificó que el episodio no lo recordaba pero que mi vida anterior sí. Al parecer él había dicho que me lanzé contra un coche que se dio a la fuga y caí por el terraplén, les dijo que quise suicidarme.Alguien me encontró junto a la bici llamando a emergencias.

Recordé cómo cuando estaba en coma, de vez en cuando creía oír una voz, esta vez masculina, que me repetía día a día—¡ cómo has podido hacernos esto, nuestra hija no te lo va a perdonar, estuvo tan triste, te lanzaste contra un coche para quitarte la vida, mala madre!—. Me lo dijo cada día y cada noche que mi cerebro se convenció de ello en lugar de recordar que había intentado matarme. Ahora entiendo que se quedara todas las noches…queria estar seguro que cuando me despertara no recordara nada de lo que pasó realmente.

Ahora en la actualidad y habiendo recordado todo me encuentro desesperada por la mentira en la que he vivido. Estoy en mi casa pero mi vida se ha desmoronado en un día.

Con todo esto y con miedo a que pudiera venir, llamé a un taxi y me fui a la policía. Les conté lo que había visto esa noche y lo que me había pasado. Ellos me dijeron que si estaba totalmente segura porque llevaban buscando a este asesino en serie desde hace 10 años y nunca habían encontrado ninguna prueba física al respecto. El contactaba con ellas por internet y las convencía para quedar y entonces procedía a su ritual. Las torturaba, las violaba y después las mataba. Patricia Bélez era su última víctima y la que hacía la número veinte.

¿Cómo he podido estar tan ciega ? Yo misma me daba asco por haberme dejado tocar por semejante monstruo. La policía me dijo que si lo que yo decía era verdad tenía que ir con cuidado porque no habían encontrado pruebas físicas para su detención y ahora comprendían la razón de no encontrar tampoco rastro del perfil de internet ya que ahora sabían que era informático y de los buenos.

Decidimos que me fuera a casa y que mantendrían vigilada la vivienda. Me pidieron que intentara comportarme con normalidad.. llamaron a un taxi para no despertar sospechas y llegué a casa ..Pensé en ese escalofrío de mi regreso y ahora sabía porque..Me alegré tanto que mi niña no estuviera en casa que llamé inmediatamente a mis padres y les conté lo sucedido. Les pedí que se fueran a la casa del pueblo porque no quería que semejante monstruo estuviera cerca de mí hija.

Cual es mi sorpresa cuando a los quince minutos llega y entra por la puerta con una sonrisa—cariño he acabado pronto y quería venir a estar contigo— intenté actuar con normalidad pero tenía una mirada que no me gustaba. De pronto me dice que tiene ganas de ver a la peque y que fuéramos a buscarla ya. Me quedé quieta y entonces todo él cambió y se transformó en el monstruo que había visto..

Me dijo que había oído toda la conversación y que sabía que lo había vendido.(había colocado micrófonos y cámaras en toda la vivienda y yo cómo una imbecil sin saberlo).

Me tiró al suelo y recuerdo que me dio una patada en las costillas dejándome sin respiración. De pronto entra la policía y él no se esperaba que vinieran tan pronto, se sintió atrapado por fin. Me enviaron de vuelta al hospital porque me había roto varias costillas.

El fue detenido y tras registrar la vivienda donde encontraron varias cosas incriminatorias la condena estaba segura además de mi declaración.No lo vi jamás después de eso y por supuesto perdió todos los derechos con respecto a mi hija.

Después de varias semanas volví a casa y por fin vi a mi pequeña.

Mis padres se quedaron un tiempo en mi casa y todo estaba bien. Yo tardaría en olvidar todo pero por lo menos tenía la tranquilidad de que semejante animal no iba a dañar a nadie más.

Pasadas unas semanas me acordé de todo lo que me había pasado estando en coma.

No entendía la razón de que mi espíritu ó lo que fuera se hubiera introducido en el cuerpo de la joven. Tras quedarme recordando todo con mucha pena descubrí y entendí todo.

Las dos a la vez habíamos acabado en coma provocada por el mismo hombre. Quizás ella sabía que no iba a sobrevivir y no podía dejar que el asesino quedara impune. La única forma es que yo viera todo lo que vi para que todo saliera la luz. En la ambulancia se hizo la simbiosis y yo desde fuera veía mi cuerpo pero el espiritu que había dentro no era el mío era el de ella. La voz que decía que yo no era Marga, era yo misma que no entendía por qué estaba fuera de mi cuerpo y ella dentro del mío.

Pensé que si no hubiera tenido esa experiencia paranormal no hubiera sabido nunca la persona que tenía a mi lado, así que recé por la pobre chica y le agradecí que me hubiera permitido descubrir toda la verdad.

Esto fue lo que yo pensé para aclarar mi mente y dar una explicación lógica a lo que me había pasado.

Ustedes pueden sacar sus propias conclusiones.

FIN.

#soporoscuroterceraparte#

Publicado por El mundo de Aylin.

He aprendido a disfrutar con las cosas pequeñas y con las buenas personas que me rodean.

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