Publicado en Entretenimiento

Autoestima.

Todo comienza con alguien que un buen día te increpa, te insulta, te desprecia y tú te lo crees. Ahí es donde empieza el infierno, el mundo se estrecha ante tus ojos y esa luz al final del túnel se apaga.

Te crees una piltrafa incapaz de merecer nada bueno y tu persona ya no importa, ya cualquier atisbo de fortaleza se disipa en esta amargura que te persigue a lo largo de tu vida.

El valor que le pones a tu persona es ínfimo y tu autoestima se ha ido. Ya no tienes ni amor propio para defenderte porque no sabes como hacerlo. Tu persona es irreconocible,, no te das cuenta y pasas de ser una persona risueña y libre a ser una persona taciturna y encadenada.

Lo único que te crees es lo que distorsionadamente ves en el espejo y eres incapaz de levantar la cabeza para mirar de frente. Pero nada está perdido, finalmente cuando recapacites y te des cuenta de que quienes no valen nada son aquellos que te destruyeron y denigraron, entonces serás consciente del dulce camino del renacer.

Es muy fácil quebrar tu alma pero muy difícil recomponerla.

¡Qué cruel es la naturaleza humana y qué crueles aquellas personas que son felices dañando al resto! Y si el daño físico es atroz, el daño psicológico que poco a poco se clava en tu mente es mucho más letal. Es necesario mucho tiempo y ayuda para salir del pozo a donde caes pero cuando lo consigues renaces con mucha más fuerza.

La autoestima es lo único que tienes igual de valioso que tus principios y si alguien los rompe te rompe a ti. Por eso no hay que dejar jamás que nadie se lleve lo que es tuyo, nadie puede aprehender tu esencia para sentirse poderoso a costa tuyo.

Nos queda un largo camino, que creo que nunca recorreremos, para que el respeto entre los hombres sea un estandarte que izar con orgullo. De momento el que se cree fuerte intenta despreciar y empequeñecer al que él cree inferior.

Es un infierno real en la tierra cuando sientes que tu persona vale tan poco que ni tienes derecho a gritar, solo sabes asentir y callar. ¿Pero cómo es posible que hoy en día esa persona maltratada no acuda a pedir ayuda? Dirán algunos que la culpa es del maltratado, pero nadie sabe que él en esos momentos no es él, es un ente que sólo ve a través de su maltratador y lo que él dice es el súmun de la verdad. Además la vergüenza de no tener el control de tu vida impide que te abras al mundo.

Es un proceso complejo que requiere horas de tratamiento, de reconexión con uno mismo hasta llegar a salir de ese agujero negro que no deja pensar y no deja respirar.

No te plantees la vida pensando que alguien es mejor que tú, no dejes que nadie te lo haga creer porque será justo esa persona la que te vea a ti superior y lo tapará haciéndote pequeña. Cuando eso pase piensa que ante sus ojos eres superior, eso es lo que te ayudará a no caer en este infierno.

Gracias al cielo que vivimos en una época con mucha información y que hay muchos profesionales a los que podemos pedir ayuda que nos abren los ojos ante estos espejímenes de cobardes que disfrutan empequeñeciendo a los demás.

Cuando sientas caerte no dudes jamás en pedir ayuda, en leer libros de autoauyauda, en oir a personas cómo José María Alonso Puig, Víctor Kuppers..etc. Muchos de los mejores profesionales imparten charlas de autoauyuda que te abrirán un nuevo mundo y te harán mirar la vida desde otra perspectiva.

Hay muchas personas que sienten lo mismo que tú y padecen el mismo infierno así que no estás sola.

E. M§

Autor:

He aprendido a disfrutar con las cosas pequeñas y con las buenas personas que me rodean.

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