Publicado en Entretenimiento

La tristeza de la soledad

Lo más penoso en esta vida es llegar a anciano y no tener historias que contar. La vejez es triste por muchas razones pero la soledad y la falta de recorrido vital endurece mucho más esta etapa de la vida que a todos nos tocará vivir.

Las vivencias diarias, las emociones continuas que vivimos, las relaciones que pasan por nuestras vidas son un bagaje emocional que nos llenarán la soledad cuando lleguemos a esa edad tan triste para algunos. Y no cabe duda que la época senil es triste, los ancianos son personas frágiles que sin darse cuenta llegan a una edad en donde ya no importan ni son útiles para la sociedad. El mundo no reconoce a la gente mayor, los viejitos ya no son importantes y por eso lo único que les queda son sus recuerdos y sus vivencias.

Vivir la vida en cada segundo te llenará la mochila de historias de descubrimientos vividos, de aventuras y hacer todo aquello que te haga feliz rellenará tu libro para que cuando lleguen esos días seniles poder recurrir a ellos y recordar todo lo acontecido.

Me entristece la vejez porque muchos son los ancianos que no disponen de familiares que los atiendan, se me encoje el corazón cuando quieren contar sus historias y el que escucha suspira de aburrimiento. Para nosotros no son importantes pero para ellos nosotros somos su mundo. A mí por contra me fascina oír las historias antiguas narradas por ellos, ver a través de sus ojos todas las penurias que tuvieron que pasar y conocer otros tiempos, en fin me parecen un libro de sabiduría.

No desprecien a los ancianos, no los relegues y tengan paciencia con ellos porque ellos tuvieron paciencia con nosotros. No los olviden en centros de mayores sin siquiera visitarlos, ellos esperan la visita de un ser querido cómo espera un niño a los Reyes Magos.

Los centros de la tercera edad algunas veces son fríos e impersonales que mantienen a los ancianos sentados en estancias mirando al techo. Es un verdadero sufrimiento. Bien es verdad que a causa de la vida que llevamos es inevitable servirnos de estos centros pero la visita a tus mayores debería ser prioritaria. Se me encoge el alma visitar este tipo de centros y ver a tantos ancianos allí aparcados muchas veces porque las familias, aún pudiendo, no quieren llevarlos a sus casas. Se convierten en un estorbo.

Todos llegaremos a mayores y procuremos tratar cómo quisiéramos que nos tratasen.

E. M§

Autor:

He aprendido a disfrutar con las cosas pequeñas y con las buenas personas que me rodean.

Deja una respuesta

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s