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Según el cristal

Todo lo que vemos, oímos, sentimos y olemos es producto del cristal con el que miramos, por eso cuanto más limpio lo tengamos más libres y reales seremos.

Todo lo que vemos a nuestro alcance es susceptible de ser interpretado de una manera u otra dependiendo de lo libre de prejuicios que estemos y de nuestra personalidad. Cuando emitimos un juicio sobre algo o alguien lo hacemos basándonos en nuestro bagaje aprendido, si éste está lleno de malos sentimientos, prejuicios o ideas infectadas preconcebidas entonces esa realidad estará distorsionada y emitiremos juicios de valor erróneos.

Siempre interpretamos los hechos a través de nuestro propio embudo por eso a veces vemos lo que queremos ver y no lo que es en realidad.

Nos permitimos ciertos márgenes con nosotros y no tenemos ni un ápice de manga ancha con los demás opinando lo que nos viene bien aunque nuestra verdad no sea la correcta.

Hay mucha gente hipócrita que enjuicia las acciones de otros de diferentes maneras según a quien estén juzgando y esa injusticia siempre me ha parecido patética.

Las injusticias legales me repatean y cómo en pro de las mismas se realizan enormes iniquidades.

Ninguno de nosotros estamos exentos de juicios de valor sobre alguien, lo que diferencia a una persona justa de la que no lo es es precisamente la imparcialidad. Son muy pocos los que ven sus propios defectos antes de enjuiciar los de los demás, por eso cometen daños a terceros con sus propias realidades distorsionadas.

Estoy harta de aquellos que juzgan sin saber, critican sin conocer, sentencian sin pruebas y aleccionan sin pudor cuando la mayoría de estas personas tienen más muertos en el armario que aquellos a los que juzgan.

En pro de la justicia se han cometido las mayores injusticias del mundo y en pleno siglo XXI no se ha cambiado en nada. Todo está encuadernado de diferente manera pero el libro es el mismo. Cometemos los mismos errores una y otra vez.

Cómo dice el refrán “quién esté libre de pecado que tire la primera piedra”. Estamos repletos de cristales distorsionados que enfocan lo que queremos ver asumiendo verdades en otros que quizás sean falsas pero es más suculento pensar así.

Antes de hablar sobre alguien mírate al espejo y si aún así te crees mejor que él sigue callado porque nadie sabe las circinstancias que lo llevan a actuar así.

E. M§

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Ser aceptado

“¡Ser cómo tú eres, eh aquí la cuestión! ” .. Cuando queremos aparentar aquello que no somos tarde o temprano acabamos perdiendo la careta que llevamos puesta.

Una mentira tiene las patas muy cortas y no se puede fingir toda una vida una historia irreal para ser aceptados. Mostrarte tal y cómo eres es lo único que te traerá felicidad y orgullo porque de otra manera vivirás en un continuo sobresalto para que no se reconozca tu verdadera manera de ser y actuar.

No sé por qué tenemos tanto miedo a mostrarnos tal y como somos a la misma vez que terror a ser rechazados. El problema es que los primeros en ponernos la zancadilla somos nosotros mismos por lo que de esta manera ya hemos comenzado con nuestro propio jaque mate. Sabemos que el mundo es cruel y las minorías son susceptibles de ser siempre pateadas pero creo que lo único que nos será eficiente es ser cómo uno mismo es para tener amigos reales. Hay muchas almas pobres de espíritu que se hacen llamar amigos pero muy pocos que verdaderamente lo sean.

Hoy en día esto lo estamos viendo más que nunca en las redes sociales, postureos, fotos, amigos, seguidores…y todo esto es real? Pues no nos engañemos muchas cuentas son medio falsas y los seguidores son comprados.

Me da la sensación que en nuestra vida actual la amistad se mide más por los seguidores en RRSS que por los amigos con los que compartimos la vida diaria. Todo gira en torno a las redes, incluso las empresas las utilizan para ver perfiles de posibles contratados y creo que estamos tan obsesionados con ellas que a veces no damos una oportunidad al individuo.

En línea pretendemos ser los mejores, los más felices, los más viajeros, los más afortunados…etc. y cómo digo si no subes a instagram tus logros no eres nada, de ahí que intentemos fingir para ser aceptados en el entorno deseado.

Hoy miro y veo mucha falsedad, mucha hipocresía, mucha envidia y muchos heiters que se encargan de menospreciar a aquellos que triunfan más. Miro la vida y creo que la gente es cruel a conciencia y que cuanta más maldad y más empequeñecimiento muestran contra otro más grande se creen ellos.

Hay que tener una cabeza muy bien amueblada para no caer en la desesperación y ser nosotros mismos sin que nos importe las opiniones ajenas, por eso en muchos casos no lo conseguimos.

Cuando defiendes tu identidad ante cualquiera ya tienes una guerra ganada.

E. M§

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Hacer el tonto para ser feliz

Siempre me ha gustado la expresión “los tontos felices” que son aquellos que viven cómo quieren y hacen lo que les llena sin importarles lo que el resto opine.

La palabra tonto en este caso no es peyorativa sino todo lo contrario es una palabra liberadora, una palabra con fuerza, la palabra de aquellos que se preocupan por lo verdaderamente importante sin pararse en aquellas cosas superfluas.

Viven felices porque hacerse el tonto muchas veces es lo más inteligente. Alguien me dijo una vez ¿Quién es el más tonto de una fiesta? El que va de listo… Y es la pura verdad. Disfrutran las pequeñas cosas de la vida aún a riesgo de que los llamen tontos o pusilánimes. Gozar de todo lo que se les da y de lo que consiguen sin dejar de lado las vivencias del camino.

Los tontos felices no critican, no juzgan, no envidian, sólo viven felices y cuando tienen un obstáculo en la vida lo superan sin dramatizar.

Muchos intentan esta manera de vivir pero para ello se ha de tener la personalidad suficiente cómo para llevar cómo estandarte su propio albedrío. Poder elegir sin prejuicios, sin cortapisas, sin obligación es lo que da sentido a la vida.

Tomarse la vida cómo lo que es, un camino y un proceso que nos sirve de escenario para interpretar nuestra propia obra teatral. Cuanto más libres de prejuicios actuemos más aprehenderemos y aprehender conocimientos es lo que nos hará libres.

No hemos de tomar todo en la vida con seriedad y apocalipsis sino cómo obstáculos salvables que nos hacen más fuertes.

Hacer el tonto para ser feliz, para desahogarse, para llevar felicidad al resto y a uno mismo es lo que te abrirá los poros de energía y de valor para afrontar problemas de una manera más dócil.

Cuando tienes pérdidas personales muy dolorosas te conciencias mucho más de lo fragil y efímera que es la vida. Cuando eres consciente de ello te percatas que las situaciones que te van aconteciendo hay que tomarlas cómo lo que son, anécdotas que hemos de vivir alegremente si son afortunadas y si son anécdotas tristes darles la importancia justa sin dejar de vivir.

Tómate la vida a risa, haz el tonto y sé feliz… Regocijarse en lo malo te resta años de vida.

E. M§

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La paja en ojo ajeno..

Siento rechazo por la falsedad, por la crueldad y por toda aquella naturaleza humana que es superflua y maligna. Con los años me he convertido en alguien exigente y coherente con mi manera de pensar y eso me ha traído más soledad que otra cosa, pero no se puede estar toda una vida agradando a los demás a costa de tus propias necesidades.

Desnudo mi alma porque estoy harta de callar, de quedar bien, de decir siempre lo correcto y no permitirme ningún error. Te digo que soy la mejor de las personas si tu honestidad te precede sino seré un alma vacía para ti. No quiero tus halagos si no son sinceros, no quiero tus consejos si éstos no son constructivos y si te he decir una verdad te la diré sin dañarte pero no te ocultaré cosas por el bien quedar. Los años me han servido de escuela para sanar mi alma y con dicha sanación he depurado mis necesidades y ahora tengo la necesidad de hablar y escribir aquello que me haga feliz aunque a otros no les parezca bien.

Toda mi vida he carecido de autoestima o si la tenía estaba por los suelos porque siempre me he comparado con los demás que creía mejores que yo. Esta manera mía de pensar no fue algo espontáneo sino que sibilinamente se me inculcó hasta tal punto que lo llegué a aprender cómo las tablas de multiplicar. Mi familia es la única que me ha apoyado desde que tengo uso de razón y eso se ha completado hasta sus últimos soplos de vida. Cuando te vas haciendo más mayor y compruebas que la vida es un engaño, te das cuenta el tiempo perdido en banalidades hechas por agradar a los demás.

¿Pero qué motiva esta postura? Quizás la necesidad de aceptación y si lo pienso detenidamente no hubiera sido necesario porque las personas de las que quería amor no merecían la pena. He tenido muchas almas pegadas así que se sentían grandes a costa de mi empequeñecimiento y ahora lo pienso y me enrabieto porque nadie debería sentirse así.

Ahora le diría a mi yo pasado que pensase muy detenidamente qué le aconsejaría a esa persona querida que le pide desesperadamente consejo sobre cualquier cuestión. Esas palabras que le diría son las que yo he de aplicarme a mi misma. Solemos ver la paja en el ojo ajeno y la viga en el nuestro no la vemos. Es más fácil detectar los fallos y virtudes en los demás que en nosotros mismos y así pasamos la vida intentado hacer felices a otros a costa de nuestra propia felicidad.

E. M§

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El escaparate de la vida.

No sé si pensaréis que estoy loca pero uno de mis pasatiempos favoritos es sentarme en un banco de la calle y ver pasar a la gente. Me apasiona observar el rostro de las personas que van y vienen con sus problemas y actitudes cuando creen que nadie los observa. Deambulamos por la calle sin ser conscientes que a lo mejor alguien está escudriñando y analizando cada uno de nuestros movimientos haciéndonos vulnerables sin saberlo.

Mi afición no va destinada a criticar ni juzgar, sólo a mirar e imaginar cada una de las historias que se pueden esconder detrás de cada uno de los rostros que veo. Llevando a cabo este hobbie me doy cuenta que la gente parece inconformista con su vida, las caras que observo son caras de cansancio, de anulación, de tristeza o de rabia, desgraciadamente no veo a nadie feliz ni con una sonrisa dibujada en la cara.

Todo esto me hace pensar que nosotros no somos así, que son las circunstancias las que nos hacen derivar en estos sentimientos, que nadie quiere aparecer con cara de pocos amigos cada mañana ni deambular por las calles con ceño fruncido. Y lo más alucinante de todo es que cuando vemos a alguien feliz y risueño paseando por las calles casi lo miramos con admiración porque pensamos qué motivo tendrá para estar tan optimista.

Observando a la gente veo lo indiferentes que somos los unos con los otros, lo acostumbrados que estamos a ver maldades y penalidades por doquier y ya es parte de nuestra vida.

Nosotros podemos cambiar eso, cada uno de nosotros tiene un interruptor a punto de ser activado para mirar las situaciones con otro cristal, para ver nuestras mañanas de diferente manera.

Cuando basamos nuestra vida en los momentos más desafortunados nos introducimos en un pozo sin fondo que nos hace ver todo negro y así de esta manera salimos cada mañana a la calle con esa cara triste y de pocos amigos.

Hay que cambiar el chip y empezar el día con una sonrisa aunque tenga que ser una sonrisa forzada, seguro que el karma nos compensará con algo bueno.

E. M§

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Volar para ver detalles.

Vuelo muy alto y veo al mundo falso, veo injusticias por doquier y sigo volando hasta perder a la humanidad de vista porque me hace daño comprobar cómo nos hacemos daño los uno a los otros.

Vuelo a ras de suelo para beber de las injurias diarias y palpar toda la podredumbre del ser humano. Pero en algún rincón del universo puedo vislumbrar paz y armonía que disimulan ese olor putrefanto de la maldad.

Aún no está todo perdido y aprendiendo a amar quizás seamos más amados, aprendiendo a hacer reir seremos más felices y ayudando a los demás a lo mejor recibiremos una recompensa no esperada que nos hará salir de la desesperación.

La actitud lo es todo, la tranquilidad mental es nuestro pasaporte al bien hacer, al bien vivir porque con buena actitud el karma nos devuelve lo mismo que damos.

¡Cuanta gente se queja de la mala suerte cuando ésta se la han buscado ellos mismos!, ¡cuántos se vanaglorian de poseer bienes terrenales cuando en realidad son los más pobres del universo!

Vuelvo a volar y mirar la vida con distancia para verlo todo desde otra perspectiva que no sea la más cercana, me alejo para observar al mundo objetivamente sin juzgar, sin sentenciar, sin criticar sólo para aprender de lo bueno y desacerme de lo malo.

Paradójicamente desde las alturas veo más cercanas a las personas con sus defectos y sus virtudes y desde esa distancia compruebo que nadie está libre de pecado. Sólo aquellos que se conocen a si mismos se salvan de vivir condenados y encerrados en su propio mundo. Para sacar todo lo mejor de ellos mismos han de diseccionar sus “yo interior” para poder conocerse y conociéndose más serán capaces de conocer más a los demás.

E. M§

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Cómo mirar en un espejo…

Los complejos de los demás son los que lanzan cómo balas hacia nosotros. Hemos de pensar que cuando alguien nos critica, nos juzga o simplemente se permite el lujo de opinar sobre nuestra vida lo que hacen es reflejar sus propios miedos y fracasos en nosotros.

Quien puede juzgar una mala acción es aquel que la conoce, bien porque la ha hecho él o bien porque la ha sufrido y nunca podemos basar nuestra vida y nuestras acciones en las frustraciones de los demás porque eso será nuestro propio fin.

Somos un reflejo de lo que odiamos y de lo que amamos y por eso cuando alguien nos critica o nos alaba lo está haciendo a si mismo.

Esta verdad absoluta me llevó toda una vida aprenderla, así cómo asimilar que las opiniones ajenas no pueden controlar mi vida ni mis acciones.

La gente que nos quiere nos aconsejará lo mejor que sabe pero aún así las decisiones las hemos de tomar nosotros aún a riesgo de equivocarnos. El miedo a las opiniones ajenas nos priva de oportunidades y nos arraigan inseguridades que quizás ni siquiera tengamos.

Las personas somos envidiosas por naturaleza y por eso cometemos errores con los demás pero dejarnos vencer es darles la razón a ellos.

Cuando alguien opine mal de ti a tus espaldas y te ponga “verde” piensa lo penosa que debe ser su vida para que reconozca en ti algo que está criticando. Uno no opina de lo que no sabe y no reconoce un defecto si no lo ha experimentado alguna vez.

Una persona que no es envidiosa confiará en la gente y vivirá feliz sin ansiar nada de nadie. La persona que no critica ni juzga no verá esos fallos en los demás y así se conforma la vida humana.

Somos lo que vemos en los demás. Esta ley del espejo es algo que nos hemos de meter en la cabeza bien adentro porque cuando deseamos ser cómo alguien que admiramos, no nos engañemos, eso que admiramos son las mismas virtudes que tenemos nosotros, tal y cómo dice el refrán “vemos la paja en el ojo ajeno y la viga en el nuestro no”. Nos cuesta ver las virtudes y los defectos en nosotros mismos y no tenemos problemas en ver lo mismo en los demás.

E. M§

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Superar el miedo.

¿Vivir con miedo? No podemos estar toda una vida viviendo con miedo a soñar, con temor a experimentar cosas nuevas, a empezar de nuevo, a volver a amar, a renacer de las cenizas si es necesario. Todos hemos pasado episodios nefastos en la vida, todos hemos tenido una mala relación amorosa que nos ha marcado por un tiempo, pero no vivir por miedo a volver a fallar te mata en vida.

Nadie dijo que esta vida era un camino de rosas y quizás los cuentos que leíamos de pequeños nos indujeron a esperar algo irreal que nos estampó en la cara cuando nos enfrentamos a lo que era la cruda realidad, pero aún así la vida no se acaba por un desengaño, por una frustración, por una mala elección, por contra todos estos malos momentos son los que nos enseñan a crecer. Y es necesario tener contratiempos porque sino no valoraríamos aquello que luego conseguimos.

Vivir con miedo es no vivir, es apartarse del mundo y quedarse en un rincón sin levantar cabeza. Pidamos ayuda si la necesitamos para prosperar y si el miedo lo aprovechamos para ir con cuidado y no volver a caer en los fallos de antes entonces ese miedo no será desaprovechado.

He tenido miedo durante toda mi vida y de sobra sé que no me valió para nada, perdí oportunidades estupendas por terror al cambio, he conservado a mi lado a personas inmerecedoras de mi cariño por mantener esa falsa realidad y todo ello me ha traido más pena que gloria. Por eso no hay que cejar en el intento de levantarse después de cada caída aunque sean muchas.

El miedo cómo todo lo que nos impide prosperar es mental, es nuestro propio subconsciente que nos pone límites pero ya es hora de que tomemos las riendas de nuestra vida y cojamos el miedo en beneficio nuestro. Cambiar o empezar nos marcará un nuevo camino y cada nuevo camino es una nueva experiencia y aunque sólo sea por eso merece la pena patear al miedo.

Tengo miedo de volver a tener miedo y paralizarme de nuevo ante cualquier contratiempo, eso sí que me atemoriza. Por eso cada día es un nuevo reto y un nuevo renacer. Cada mañana es un día más que vivir y una sonrisa más que dibujar en mi cara aunque no tenga motivos para ello. Vestirte cada mañana con una sonrisa es augurio de un buen día porque ya sabemos que lo bueno atrae cosas buenas así cómo las malas vibraciones atraen cosas malas.

Utiliza el miedo en tu propio beneficio y sal a la calle a comerte el mundo.

E. M§

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Milán…..París

Vivir un cuento de hadas es lo que han disfrutado algunas afortunadas en la semana de la moda de Milán y París. Vestidos lujosos, outfits únicos y en muchos casos prestados por las marcas para ser lucidos por las influencers de turno.

Cómo soy una apasionada de la moda y forofa de estos acontecimientos he podido disfrutar aunque sea de lejos de esta maravillosa semana.

De la mano de varias blogueras he asistido a los desfiles de los reyes de la moda. Espectaculares todas sus puestas en escena así cómo maravillosas todas sus colecciones.

Digo cuento de hadas porque los acontecimientos que viven estas chicas apasionadas de la moda son sueños. Hoteles de lujo, restaurantes emblemáticos, atuendos en primicia que llevarán para promocionar la firma, regalos, fotos, en fin todo un cuento hecho realidad.

La moda en la calle es fotografiada por todos los profesionales y las revistas se rifan la mejor foto del llamado street style. Las influencesrs preparan sus looks a conciencia para tan emblemático acontecimiento. Alexandra Pereira, Dulceida…y muchas más son las que han tenido la suerte no sólo de asistir sino también de vestir los maravillosos atuendos de algunas firmas. Espectacular Dulceida con atuendo de Dior así cómo Alexandra Pereira con looks de Prada, Tods, Etro.. y muchas más.

Siento una especie de envidia sana ya que me gustaría ser una de esas afortunadas. En honor a la verdad estas chicas se han ganado con su trabajo este sueño y no es de extrañar que las marcas apuesten promocionar sus colecciones por medio de estas blogueras que son seguidas por millones de personas. Finalmente es una manera más barata y distinta de publicidad.

Desfiles tras desfiles, reuniones, fiestas….En fin el glamour en superlativo.

Este año me han sorprendido muchas firmas y creo que las colecciones se han superado a sí mismas. Piezas que no podremos comprar seguramente pero que son las precursoras de lo que veremos en las tiendas low cost esta nueva temporada.

Este blog quería dedicarlo a un tema más colorido y dejar un poco de lado esos otros blogs más serios.

La vida es sueño y quizá algún día seré yo la que vea en primera fila un desfile de alguna de mis firmas favoritas.

E. M§

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El viejo libro..

El otro día cayó en mis manos un libro que hacía mucho tiempo que no ojeaba y me quedé un buen rato releyendo sus páginas. Era un libro de parapsicología que describía una series de episodios bastantes inquietantes que produjeron en mi un cierto desconcierto. Este tema me vino otra vez a la cabeza y reconocí que a pesar de que soy bastante miedica con estos temas paradójicamente me atraen con una fuerza que no puedo controlar.

Aún hoy con mis años quiero creer que hay vida después de la muerte aunque no sepamos qué tipo de fuerza paranormal nos espera. Muchos son aquellos que defienden que han tenido experiencias extracorpóreas en sus vidas pero pocos son los que las han experimentado.

Cuando era una niña fuimos a visitar a unos parientes de mi madre que hacía tiempo que no veíamos. Eran unos tíos y una abuelita muy anciana. Mi abuelita siempre estaba vestida de negro con un pañuelo también negro en la cabeza, (antes las personas mayores que habían perdido a algún familiar iban de luto casi toda su vida), y al llevar siempre este pañuelo en la cabeza la llamábamos cariñosamente “la abuelita del pañuelo”.

Tras abrazarnos todos y mientras mis padres hablaban con mis tíos mi abuelita me llamó a parte y me dijo: -cariño ten mucho cuidado cada vez que cruces la carretera porque tendrás un susto muy fuerte y podrá peligrar tu vida- yo me quedé de piedra pero por otro lado pensé que cómo estaba tan mayor quizás era algo típico de las personas mayores.

Pasaron esos días de vacaciones y llegamos a casa sin apenas acordarme de lo que la abuelita del pañuelo me había dicho. Una mañana iba para el instituto y crucé por un paso de cebra cuyo semáforo estaba en verde para los peatones y para los que venían de lado estaba en ámbar, de tal manera que un autobús no me vio y me atropelló. Por suerte no iba deprisa porque era zona escolar y sólo recibí algunos moratones y poco más, fue un susto más que otra cosa. En ese momento no caí en la cuenta de la advertencia de mi abuelita pero cuando por la noche ya estaba en la cama más tranquila no pude por menos que acordarme de las palabras dichas. No le pude dar una explicación lógica al episodio..

Quizás casualidad dirán algunos pero a mi me planteó ciertas dudas y me hizo adentrarme más en este tema que ya de por sí me apasionaba. Se lo conté a mi madre y ella a su vez me dijo que ya otras veces la abuelita había augurado episodios que luego habían acontecido tal y cómo los había contado . Mi madre le quitó un poco de importancia para que yo no me preocupara pero a mi este acontecimiento se me quedó grabado para siempre.

Otro día, ya en pareja, experimentamos un episodio muy raro y espeluznante más que por el hecho en sí porque ambos e individualmente lo habíamos experimentado de igual manera. Yo me desperté a media noche porque sentí frío y cogí la colcha que estaba a los pies de la cama. Al cabo de un rato otra vez sentí frío y otra vez la colcha estaba a los pies de la cama y yo no recordaba haberla puesto allí ya que era invierno y no hacía calor. Cuando me incorporé me tuve que tapar corriendo porque había vislumbrado una figura humana en la penumbra que me paralizó. Me tapé todo lo que pude y me abracé a mi pareja a modo de protección y así me dormí hasta la mañana siguiente. Desayunando ambos empecé a contarle mi experiencia nocturna y vi que mi pareja se ponía blanca. Le dije qué es lo que le pasaba y me contó que él había experimentado lo mismo anoche… De hecho no iba a contarme nada para que no me sugestionara pero que también había visto una sombra humana al levantarse de la cama y que también le inquietó por lo real de la aparición. Ambos nos miramos admitiendo que nuestra experiencia paranormal se quedaría dentro de los muros de nuestra casa porque nadie nos iba a creer.

Hay tantos adelantos diarios que no conocemos, hay tantos misterios en la vida que aún desconocemos cómo para no plantearse que quizás eso que defienden algunos de la vida después de la muerte sea totalmente cierto. Yo por mi parte creo que hay algo de cierto en todo esto y que no me gustaría experimentar más episodios de esta índole aunque no pararé de leer sobre ello.

E. M§

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La edad es un hándicap.

¡Quién me iba a decir a mí que a mis años había de empezar una nueva andadura laboral en mi vida! Tenemos esa edad en la que no somos jóvenes ni tampoco somos ancianos por lo que estamos inmersos en un limbo de donden no podemos salir y donde nadie nos tiene en cuenta.

Para los empresarios somos demasiado mayores para empezar de nuevo, para otros tenemos mucha experiencia y buscan a gente menos experimentada para acotar sueldos a las necesidades del contratador y de esta manera va pasando el tiempo y la tarea de encontrar un puesto de trabajo se hace imposible.

Siempre he pensado que empezar de nuevo te brinda oportunidades de cambio y que cualquier nueva oportunidad es bienvenida pero se me olvidaba que pertenezco a una franja de edad complicada para el mercado laboral. Si en mi currículum pongo la edad que tengo, no hay manera de tener ni una entrevista de trabajo y si voy en persona entonces es más probable que haya suerte porque afortunadamente no aparento mi edad. Lo paradójico es que hay muchas empresas que se privan de tener buenos profesionales por el hándicap de los años.

Me río de los que se les llena la boca de gritar que la edad no importa porque la cruda realidad es que sí. Para ser optimista hay que seguir intentándolo y pedir al karma que nos traiga suerte y buena energía pero es difícil . ¡Positivismo dicen! y quizás tengan razón ¿pero quién es positivo cuando ves anulada tu persona por razones de edad?

Esta vida que nos toca vivir está llena de hipocresía, llena de buenas intenciones pero de puertas para afuera, repleta de obstáculos que no podemos solventar porque no depende de nosotros, así que no me extraña que haya cada vez más personas depresivas, inconformes y apáticas.

De todas maneras mi espíritu no me deja rendirme y lo seguiré intentando….

¡Deseadme suerte!

E. M§

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Que nadie te corte las alas

Hubo una vez que fui un pájaro libre, feliz y contento de la vida que me había tocado vivir. Recorría todos los valles aprendiendo de quienes me encontraba por el camino e intentando guardar en mi memoria todo lo aprendido para que no se me olvidara jamás.

Un buen día llegó un cazador repleto de ganas de enjaularme y acotar mi libertad. Él quería tener un trofeo que enseñar a sus amigos sin darse cuenta que yo era infeliz, que yo vivía triste y conformista porque el cazador me daba pena.

Así pasaron los años encerrado en esa jaula de oro que me ahogaba hasta que un buen día el cazador trajo a otro pajarillo bonito a quien colmó de halagos y buenas intenciones. Yo ya no era importante, seguía encerrado y cautivo sin tener ya el cariño de mi carcelero. Necesitaba huir y salir de esa rueda giratoria que me llevaba siempre al mismo lugar pero no había manera de escapar.

Pasaron muchos años y un buen día el cazador se descuidó dejando mi jaula abierta sin darse cuenta. Aproveché esta oportunidad y volé hasta lo más alto para evitar ser atrapado. Miré desde lejos al cazador y observé cómo lloraba egoístamente por su pérdida sin pensar en la voluntad del ahora libre pajarillo.

Entristecí por aquella otra avecilla que se quedaba en su dorada jaula y que tendría que soportar la indiferencia del cazador cuando encontrara otro pajarillo más nuevo que él.

Yo por mi parte volé libre habiendo aprendido una lección impagable, volar muy alto para que nadie nunca más me cortara las alas ni mi libertad.

E. M§